
«N
unca he buscado ser el mejor, pero siempre he querido ser diferente». La sonrisa de Santi Taura es la de un hombre que ha tenido éxito en su empeño. El enfoque único de Santi Taura se ha convertido en la marca registrada de este creativo con múltiples talentos. Este deseo de destacar, de seguir su propia intuición en lugar de seguir las tendencias, nunca lo abandonará. Se trata de un hombre con muchos talentos: además de ser un chef galardonado con una estrella Michelin, Santi Taura es un empresario, un popular presentador de televisión y también pintor y ceramista.
Tras forjarse una reputación en su ciudad natal, Lloseta, en 2018, el chef unió fuerzas con el grupo hotelero Nybau, un punto de inflexión estratégico que lo llevó a trasladar su restaurante con estrella Michelin, DINS, al corazón del Hotel Princeps de Palma. Desde entonces, se ha convertido en el cerebro creativo del grupo, aplicando la identidad de la isla en todos los frentes: en el campo para el hotel rural Es Figuera Nou, o en un entorno costero en Cala Sant Vicenç. Carismático y profundamente apegado a su Mallorca, Taura también es un rostro conocido en la pantalla chica. Durante muchos años, ha estado cocinando frente a las cámaras para el canal IB3. «No tengo secretos; comparto mis recetas libremente, porque lo que se comparte nunca muere», confiesa. Esta generosidad se extiende a su estudio de cerámica, donde da forma y esmalta toda la vajilla de su restaurante DINS. Santi Taura es práctico en todos los sentidos.
El enfoque distintivo de Taura proviene de una decisión tomada en su adolescencia. Hace treinta y seis años, elegir una carrera en la cocina no era en absoluto una elección obvia. La profesión no era glamurosa y los chefs aún no eran las figuras inspiradoras que ahora dominan las redes sociales. En aquel entonces, la gente entraba en la cocina por tradición familiar. Uno se convirtió en chef, abogado o abogado por influencia familiar. En la familia Taura, nadie llevaba un delantal. Sin embargo, la idea echó raíces y creció. A los 13 años, cuando su profesor le preguntó por su futuro, Santi Taura dejó claras sus intenciones: sería chef.














