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rente a Mahón, la capital de Menorca, se encuentra la 'altra banda' – la otra orilla. Un enclave salvaje, a salvo del embate del hormigón, donde en otro tiempo solo convivían la base naval española y modestas casetas de pescadores. Aquí, la costa se recorta en calas profundas a lo largo de un puerto natural único: una ría de más de 6 kilómetros de largo y casi 1,2 kilómetros de ancho. Al final del camino, donde el asfalto da paso a un callejón sin salida, un sendero serpentea entre dos casas. Aquí es donde late el corazón de Muscleres González, una de las dos últimas empresas mejilloneras del puerto.
El escenario tiene el aire de un fiordo nórdico bañado por la luz del sur. Enfrente se dibuja la silueta de la ciudad; a la derecha, algunas villas se funden con la vegetación, de la que se extienden embarcaderos. Es en este paisaje idílico donde trabajan Paco González, su esposa y su equipo; un negocio familiar fundado por su padre en 1973.
Si bien la recolección de mejillones adheridos a las rocas se remonta a la antigüedad, la miticultura solo surgió a caballo entre los siglos XIX y XX. Paco recuerda los inicios: "Mi padre empezó recogiendo mejillones, escupiñas, dátiles de mar, cuya recolección está ahora estrictamente prohibida en Europa, y bígaros. Luego montó su propia granja, y en los años 80, el cultivo de mejillones despegó de verdad en Mahón."
En las Islas Baleares, las costas rocosas suelen estar a merced del mar abierto, ofreciendo aguas cristalinas pero pobres en nutrientes. El puerto de Mahón combina diversos factores muy favorables para la miticultura: este puerto, uno de los mayores puertos naturales del mundo, protege las granjas de tormentas y oleaje; los barrancs (barrancos) de la isla descargan agua dulce rica en nutrientes; y, por último, numerosas corrientes proporcionan a los mejillones el oxígeno que necesitan para prosperar. "Dentro del puerto, hemos conseguido asegurar los mejores emplazamientos para el cultivo", explica Paco. "Zonas donde las corrientes son especialmente fuertes, con abundante agua dulce rica en nutrientes, y el viento que oxigena constantemente el agua."















