
A
lgo se está moviendo bajo nuestros pies, en el aire, a nuestro alrededor y dentro de nosotros; cada vez que nuestro cuerpo nos pide descanso, salir al exterior, conectar de otra manera. Es un impulso que afirma la vida, el cuidado de todos los seres y ecosistemas; que nos pide pausa, celebración, respeto, reciprocidad y devolver más de lo que tomamos de los lugares que habitamos. Se llama estar en buena relación con la Tierra, o regeneración.
Recordar y volver a sintonizar con la naturaleza regenerativa de la vida es una luz guía para personas alrededor del mundo, mientras navegamos por múltiples desequilibrios en las esferas social, ecológica, climática, política y económica. Durante los próximos tres meses, contribuiré con una serie de artículos que se enfocarán sobre algunos de los muchos proyectos regenerativos presentes en Mallorca. Considero esencial apoyar estos esfuerzos, ya que, cada uno a su manera, están haciendo que la vida en la Tierra sea habitable a largo plazo.
Comencemos con una nueva iniciativa nacida en el corazón de la Tramuntana: Regenera Deià, un marco para la regeneración de todo un municipio, en el que participan instituciones privadas y públicas, residentes antiguos y nuevos, empresas, visitantes, agricultores, artistas y todos aquellos que aprecian este lugar. En sus propias palabras, compartidas en las redes sociales:
Nuestra visión es transformar el pueblo de Deià en el pueblo regenerativo más inspirador del Mediterráneo, un lugar donde las personas, la naturaleza, la cultura y la economía prosperen juntas en armonía. Con su paisaje declarado Patrimonio de la Humanidad, siglos de gestión tradicional de la tierra y una comunidad internacional comprometida, Deià tiene el potencial de convertirse en un modelo de resiliencia y renovación en el Mediterráneo… Es una demostración global de lo que se puede lograr cuando un pueblo se une.















