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Los parques de Palma deben mejorar
Mar 5, 2026
- By
Blaire Dessent
sustainability 2030
Los parques de Palma deben mejorar
Mar 5, 2026
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Blaire Dessent
Que los parques infantiles sean seguros, limpios y creativos, especialmente en un entorno urbano, es algo que debería darse por sentado, y para los ayuntamientos debería ser un proceso relativamente sencillo llevarlos a cabo. Sin embargo, como han descubierto Concha Ruiz y muchas otras personas, esto no siempre es así en Palma ni en muchas otras partes de la isla. Desde excrementos de perro hasta cristales rotos, las condiciones suelen ser desagradables, cuando no directamente peligrosas para los niños, en un espacio que debería ser fácil y alegre. Concha Ruiz, enfermera y joven madre palmesana, creó la cuenta de Instagram Parcs de Palma para documentar su frustración con las condiciones que fue encontrando por toda la ciudad. Muchos otros la apoyaron rápidamente y compartieron sus propias experiencias. Hablamos con ella para conocer mejor el proyecto.
B.D.
Cuéntenos sobre usted. ¿Es de la isla?
C.R.

Soy mallorquina, de Palma exactamente, y actualmente vivo aquí. Aunque durante diez años estuve viviendo en París, una etapa que me marcó muchísimo. Además, he tenido la suerte de viajar bastante y conocer otras ciudades y otras formas de hacer las cosas.

Soy enfermera de profesión —y de vocación, diría yo— y madre desde hace un par de años. Y creo que esas tres cosas juntas, haber vivido fuera, mi profesión y la maternidad, han cambiado mucho mi manera de mirar el entorno, especialmente los espacios públicos.

Cortesia de @parcsdepalma
Cortesia de @parcsdepalma
B.D.
¿Qué despertó su interés por el estado de los parques infantiles en Palma? ¿Cuál fue el primer parque en el que pensó: “vale, tengo que hacer algo al respecto”?
C.R.

Fue algo progresivo. Cuando mi hija tenía unos ocho meses empezamos a ir a los parques. A esa edad todavía no caminan: se arrastran, tocan todo y se lo llevan a la boca. Y ahí fue cuando empecé a fijarme de verdad en el estado de los suelos y las estructuras.

Veía el pavimento deteriorado, ese suelo de goma que se va deshaciendo y soltando partículas, y pensaba que mi hija podía acabar llevándoselo a la boca. Los columpios muchas veces estaban sucios y con falta de mantenimiento. Como madre primeriza estás pendiente absolutamente de todo: de que no se haga daño, de que no toque algo peligroso.

Además era verano, y prácticamente ningún parque tiene sombra suficiente. Sin vallado, con suciedad, excrementos de perro, basura… era muy difícil encontrar un lugar donde poder estar tranquila con ella. No fue un parque concreto; fui probando distintos y la sensación era que el problema era generalizado. Ahí fue cuando pensé que algo había que hacer.

B.D.
¿Cuál fue su motivación para crear la página de Instagram? ¿Cuál es su esperanza u objetivo con ella?
C.R.

Parques de Palma nació bastante desde el enfado, la verdad. De ver la dejadez generalizada en los parques infantiles de Palma y sentir que era un tema completamente abandonado.

Mi intención era denunciar y visibilizar esa realidad, y también ejercer un poco de presión para que el Ayuntamiento de Palma lo tuviera en cuenta. No lo hice pensando que fuera a tener mucha repercusión, más bien como una forma de canalizar esa frustración.

Pero con el tiempo he visto que no soy la única que lo percibe así. Somos muchos padres y madres que pensamos lo mismo y que queremos espacios públicos cuidados para nuestros hijos. Mi objetivo no es nada extraordinario: simplemente que los parques sean mínimamente decentes, seguros, limpios y pensados para las familias.

Cortesia de @parcsdepalma
Cortesia de @parcsdepalma
«Mi intención era denunciarlo y hacer visible esa realidad, y también presionar un poco al Ayuntamiento de Palma para que se diera cuenta. No lo hice pensando que tendría mucho impacto, sino más bien como una forma de canalizar esa frustración».
B.D.
¿Tiene previsto incluir en el futuro parques fuera de Palma?
C.R.

Ahora mismo la cuenta está centrada en Palma. La mayoría de los parques que publico los he visitado personalmente, porque me gusta ver el estado real y contarlo desde mi propia experiencia.

También es verdad que muchos padres y madres me envían fotos de parques y en algunos casos los he compartido aunque yo no haya estado todavía, porque al final la cuenta también funciona como altavoz colectivo.

Ampliarlo a toda la isla sería interesante, pero siendo realista no me da la vida para abarcarlo todo. Entre el trabajo, mi hija y el tiempo que requiere gestionar la cuenta, Palma ya supone bastante dedicación. Además, mi interlocutor principal es el Ayuntamiento de Palma, así que tiene sentido mantener el foco ahí.

B.D.
¿Por qué cree que tantos de estos parques han sido tan mal concebidos y, además, tan mal mantenidos?
C.R.

Creo que es una combinación de falta de presupuesto y de falta de prioridad. Cuando algo no se considera realmente importante, no se le destinan los recursos ni la atención necesarios, y eso acaba notándose en el resultado.

También pienso que falta escuchar más a las familias. A veces da la sensación de que se hacen proyectos bastante estándar, sin tener demasiado en cuenta el uso real del parque o las necesidades de quienes lo utilizan a diario. Y cuando el diseño de base no está bien planteado, el mantenimiento por sí solo no termina de solucionar el problema.

B.D.
¿Cuáles son uno o dos problemas que realmente le molestan de los parques infantiles?
C.R.

Lo que más me molesta de los parques infantiles es la falta de civismo y control, que acaba afectando directamente a la limpieza y seguridad del espacio. Muchas veces hay personas durmiendo, orinando, bebiendo alcohol o dejando los excrementos de sus perros, y no existe ningún tipo de control que sancione estas conductas. Esto genera una sensación de dejadez y hace que la suciedad se acumule en las estructuras del parque, que rara vez se ven realmente limpiadas por dentro, confiando solo en que la lluvia lo haga.

Otro problema importante es la falta de seguridad y delimitación: muchos parques no están vallados, o tienen solo una puerta sencilla que podría ayudar a ganar tiempo si un niño intenta salir, pero en general todos los parques de Palma están abiertos, con tráfico al lado o no.

A esto se suma la falta de sombra, algo fundamental en Mallorca, donde el sol y el calor son intensos durante casi todo el año. No hay ni sombras naturales ni estructuras artificiales que protejan del sol. Y, por último, los materiales del suelo podrían ser más orgánicos y naturales, ofreciendo mayor seguridad y confort para los niños al jugar.

B.D.
¿Ha recibido comentarios positivos? ¿Ha tenido algún tipo de atención por parte del departamento de parques? ¿Se ha hecho alguna mejora?
C.R.

Sí, he recibido muchos comentarios positivos, especialmente a través del Instagram que gestiono. Los padres y madres agradecen que alguien denuncie las carencias y problemas de los parques, porque muchas veces ellos no tienen tiempo ni motivación para presentar denuncias formales. Además, valoran que a partir de estas denuncias se hayan hecho algunas mejoras: cambios de suelos, pintar estructuras deterioradas o incluso la inauguración de algún parque nuevo.

En cuanto a la sección de infraestructuras de parques, nunca se han puesto en contacto conmigo directamente, aunque parece que están al tanto de la existencia del Instagram y de las denuncias que se publican. Pese a algunas intervenciones, muchos parques siguen igual de descuidados, y las mejoras suelen ser puntuales más que parte de una estrategia sostenida.

B.D.
¿Cuál es su parque infantil favorito y por qué?
C.R.

Mi parque favorito es el del Castillo de Bellver. Me gusta porque combina seguridad, sombra y variedad de juegos, y tiene zonas diferenciadas por edades, lo que permite que los más pequeños jueguen tranquilos sin estar en riesgo por niños mayores. También destaca por la integración de la naturaleza, con árboles, zonas verdes y elementos de madera o arena, que fomentan un juego más creativo y libre. La limpieza y el mantenimiento son clave: un parque bonito puede perder toda su utilidad si las estructuras están sucias o deterioradas.

Como todo, tiene sus partes negativas: no me pilla cerca de casa y es difícil aparcar, lo que a veces limita las visitas.

En general, lo valoro porque es un espacio donde los niños pueden jugar seguros y explorar, mientras los adultos acompañamos con tranquilidad.

B.D.
Por último, con toda la investigación que ha realizado, ¿ha imaginado su parque ideal? ¿Qué elementos incluiría?
C.R.

Sí, después de visitar muchos parques y escuchar a las familias, tengo bastante claro cómo sería mi parque ideal. Sería un espacio pensado desde la infancia y para la infancia, con seguridad, limpieza y comodidad para todos.

Algunos elementos clave serían:

- Sombra suficiente, tanto natural como artificial, con toldos o estructuras que protejan del sol intenso de Mallorca.

- Zonas diferenciadas por edades, para que los más pequeños puedan jugar tranquilos sin mezclarse con niños mayores.

- Suelo seguro y natural, con materiales más orgánicos que amortigüen caídas y sean agradables al tacto.

- Vallado completo con puertas para ganar tiempo si un niño intenta salir y aumentar la seguridad.

- Elementos inclusivos, adaptados para niños con diversidad funcional, para que todos puedan disfrutar.

- Mantenimiento y limpieza constante, evitando la acumulación de suciedad en las estructuras y asegurando que el parque siempre sea higiénico.

- Zonas verdes y elementos naturales, como arena, madera y vegetación, que fomenten el juego libre y creativo.

- Bancos y fuentes de agua, para que los adultos acompañen cómodos y los niños tengan acceso a agua potable.

En resumen, sería un parque donde la seguridad, la naturaleza y el juego libre convivan, y donde las familias puedan disfrutar del espacio con tranquilidad, sin renunciar al cuidado y mantenimiento que se merece.

Obtenga más información y siga @parcsdepalma

B.D.
C.R.