
G
alería Fermay presenta Spinning Rumours Opalo, una exposición individual de Carla Arocha y Stéphane Schraenen que se inauguró el 21 de marzost, durante el Art Palma Brunch 2026. Conocidos por sus instalaciones inmersivas que exploran la luz, la reflexión y la percepción espacial, este dúo de artistas con sede en Amberes transforma el espacio de la galería en un entorno de colores y percepciones cambiantes. Coincidiendo con la exposición, los artistas también lanzaron su nueva publicación importante en Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma, marcando un momento notable en el calendario del arte contemporáneo de la isla.
Carla Arocha (1961, Caracas) y Stéphane Schraenen (n. 1971, Amberes) han trabajado juntos como dúo de artistas durante más de dos décadas, siguiendo carreras individuales establecidas. Son reconocidos internacionalmente por su práctica multidisciplinaria que abarca la escultura, la instalación, la pintura, el dibujo y la fotografía, así como por sus distintivas cortinas de espejo modulares a gran escala. Un elemento central de su trabajo es el uso del patrón, a través de formas, texturas y estructuras pintadas repetidas, que actúa como un filtro visual entre el espectador y el espacio circundante. Mediante la repetición y el ritmo, estos patrones cambian la percepción y aumentan la conciencia del contexto al trabajar principalmente con materiales reflectantes y translúcidos. Arocha y Schraenen desafían la forma en que se perciben los objetos en relación con su entorno, poniendo en primer plano las ilusiones y complejidades de la cultura visual contemporánea.
En Spinning Rumours, Ópalo, Arocha y Schraenen toman el ópalo como punto de partida, basándose tanto en sus cualidades físicas refractivas como en los muchos significados que se le han atribuido a lo largo de la historia. Asociado durante mucho tiempo con ideas de creatividad, protección y visión espiritual, pero también con la desgracia y la incertidumbre, el ópalo se sitúa entre el mito y la realidad material. Jugando con esta tensión entre lo esotérico y lo empírico, los artistas invitan a los espectadores a experimentar cómo el color, la luz y los reflejos pueden alterar la percepción. Partiendo de grandes pantallas colgantes translúcidas y de una instalación de plexiglás situada en un lugar específico que reconfigura el espacio de la galería, la exposición se desarrolla como un entorno abstracto inmersivo que invita con delicadeza a los espectadores a reconsiderar la forma en que percibimos e interpretamos la realidad.















